Un proyecto de CESCOS con el apoyo de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La guerra ruso-ucraniana ha despertado vivas y divergentes pasiones en América Latina. Desde los gobiernos de América Latina hemos visto una miríada de reacciones al conflicto desencadenado por Vladimir Putin en el Este de Europa (Kramer, Rouvinski, & Serbin Pont, 2022). Las actitudes de muchos de estos, si bien a menudo no de apoyo inequívoco, podrían ser catalogadas como “ambigüedad calculada”. (Chaguaceda, Cilano Pelaez, & Puerta, 2023, pág. 122) En efecto, esta ambigüedad estaría sirviendo a los intereses rusos en la región, cuyo objetivo no sería ganar irrevocablemente la guerra de narrativas, sino poner en tela de juicio la viabilidad de la democracia y a través de ello mermar la posición de Estados Unidos en la región. (Chaguaceda, Cilano Pelaez, & Puerta, 2023).
En el marco de estas respuestas a la guerra, resulta llamativo cómo varios países del llamado “Sur Global” suscriben a la retórica del Kremlin: en Túnez Rusia es vista como el portaestandarte de la lucha contra el imperialismo y el neocolonialismo, visión causada en no menor medida por el historial de intervenciones estadounidenses en Medio Oriente. (Klyszcz, 2023, págs. 6, 13) De forma análoga, Latinoamérica ha suscrito a la narrativa del clivaje entre Rusia y Occidente tan pregonado por la administración Putin, llevando a que gran parte del discurso latinoamericano se haya hecho propio de la retórica de una lucha “antihegemónica” y “antiamericana” (Farah & Ortiz, 2023, págs. 4-5), aun cuando la guerra está lejos de impactar a América Latina directamente.
En pocos ámbitos se refleja esto tan elocuentemente como en las redes sociales: las páginas de periódicos y canales en Facebook, Instagram, y X (antiguo Twitter) han oficiado de genuinas plataformas para la disensión política contra Occidente y discursos favorables a la invasión librada por Moscú. Sin embargo, la verdadera dimensión de este apoyo es todavía una incógnita, en particular en lo que a los pequeños estados de Sudamérica: Bolivia, Paraguay y Uruguay atañe. En efecto, el pasado reciente y la memoria de las dictaduras latinoamericanas contribuyen en la región a azuzar sentimientos de recelo y hostilidad hacia Estados Unidos, interactuando a menudo con la narrativa enarbolada desde Moscú, vínculo que. no obstante, continúa inexplorado.
Por lo tanto, este trabajo se plantea abordar esta incógnita y explorar la reproducción de narrativas rusas sobre la guerra ruso-ucraniana en Uruguay, Paraguay y Bolivia con especial énfasis en las redes sociales.
Los invitamos a ver la presentación elaborada por Rodrigo Melgar, Magíster en Relaciones Internacionales por la Universidad de Leiden y Magíster en Historia por la Universidad de Montevideo, quien elaboro el informe. También pueden acceder a la presentación en Inglés y en Alemán.
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